miércoles, 25 de abril de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
Dejarse tener por él
viernes, 13 de abril de 2012
miércoles, 4 de abril de 2012
Mirar Todo
Lo que libera, se nos dice, es notar cada vez más cosas.
Susan Sontag
Y otra vuelta
finalmente se produjo
ella retorna, la mirada envuelta en calma
dos pares de ojos rasgados me reflejan, me buscan, incansables,
y allí me repito, iluminada, transparente
allí estoy, estamos, estaremos
ellos logran que retorne nueva y diferente,
y definitivamente
-ya-
sin rencor.
martes, 20 de marzo de 2012
Mirar nada

No mira nada; guarda en su interior su amor y su miedo: eso es la mirada.
Roland Barthes.
Volver a ella, a mi mirada
desempolvarla, soplar esas pelusas adheridas a las pestañas infinitas y
rectas que tienen su nombre
curvar ese camino desvencijado, tocar con las yemas de los dedos la poesía
frágil que se esconde en las pupilas
confiar en ella
saber que la ceguera es cubrir el rostro con las manos y entreabrir los dedos
dejando que se cuele la parcialidad del mundo
entornar los ojos y con ellos los días, bajar de a poco la persiana que nos
cubre de la luz que lastima
sentir el alivio de la lluvia leve en el cuerpo,
esa que refresca y nos hace abrir los brazos
confiarle a ella la cajita despintada donde guardo mi amor y mi miedo,
pero antes cortarme bien las uñas para no descascararla
bajar las manos y saber que el silencio y el bloqueo ya no son necesarios
que es demasiado lo que hay
lo que hubo
lo que habrá
para que otro hable, escriba
(o calle)
su rencor.
martes, 13 de marzo de 2012
El rey de las tormentas

Llueve, pero no hay cueva, y nadie en ella. No cantan los pájaros, y nadie que despierte para levantarse. Sólo el agua que fluye y lo invade todo, y nosotros, sin poder detenerla.
No hay trapos que alcancen, las manos no dejan de escurrir, de escurrirse entre ellas. Y el agua sigue allí.
Alguien que ya no quiere ser el rey de las tormentas, alguien que decide poner un freno de una vez y detener la corriente peligrosa, furtiva, sorpresiva, horadante.
Del otro lado, alguien que ya no quiere ser mendigo. Prefiere ser fantasma de otro, el de siempre, y perseguirlo en las sombras, aparecer para a-tormentar…justo ahora, en medio de esta tormenta.


